DENUNCIA LOS HECHOS OCURRIDO EL MES DE MAYO DEL 2006,DONDE FUERON DESALOJADOS, AGREDIDOS VIOLADAS LAS COMPAÑERAS EN ATENCO

Por la Junta de Buen Gobierno.

Por la Junta de Buen Gobierno.
Invitamos a los renegados que tengan bicicleta a participar en el 1er Carnaval de la Ciudad de México.
Vamos a participar con el tema de la Revolución Mexicana.
Si gustan acompañarnos con atuendos de adelitas, sombreros, carrilleras, etc. de tal manera que parezcamos centauros del D.F. en bicicletas. O vengan únicamente con la bicla y su ánimo.
Nos vemos en el Auditorio Nacional el domingo 29 de Octubre a las 10:00 hrs.
Biciresistencia.
Sufragio efectivo No imposición.
Andrés Manuel López Obrador. Presidente Legitimo de México
Por Daniel Cazés-Menache* |
¿Es necesario que los poderes del Estado produzcan y difundan publicidad sobre la forma en que afirman que cumplen sus tareas? |
El Estado de derecho está constituido por tres elementos básicos: el poder público debe tener su origen en la soberanía popular, el poder debe estar limitado democráticamente, y el poder se justifica y legitima si garantiza derechos humanos. El poder público no se encuentra limitado democráticamente. El Poder Judicial mexicano no es independiente, no garantiza el acceso a la justicia a los ciudadanos ni es eficiente. Según datos del propio Poder Judicial Federal, de cien amparos presentados por los ciudadanos, 75 por ciento se sobresee (esto es, no se entra al fondo del asunto, pues alguna causa procesal lo impide), es decir, el Poder Judicial decide, pero no resuelve los grandes problemas económicos, sociales y políticos del país. JAIME CARDENAS |
20-10-2006. El cuerpo sin vida del profesor Pánfilo Hernández Vázquez es velado en la misa que se ofreció en la iglesia de "La Compañía" luego de que muriera a consecuencia de tres impactos de bala en el abdomen ocasionados por desconocidos. Foto: JLP/OP
Hartazgo en el país de la política neoliberal
Un germen de cambio que urge y que camina
Sólo en la mente de un dictador, al estilo de los años 60-70 del siglo pasado, podía caber la posibilidad de crear un plan que impusiera las formas de desarrollo de un país. Sólo en la cabeza de Felipe Calderón, y en el plan hegemónico de una derecha medrosa que teme perder sus privilegios a manos de la gente, pudo surgir tal escenario.
Para Felipe Calderón, que a ciencia cierta no se sabe si podrá tomar posesión, como la costumbre nos ha enseñado, y que no sabemos si tal cosa a sus empleadores le importa, el modelo de dominación debe continuar hasta por 30 años.
Así se lo han ordenado, y así tratará de que suceda, a menos que desde ahora, como ya se empieza a sentir, sea la gente la que lo impida, la que se rebele ante la imposibilidad, por ejemplo, de hacer que su voluntad política sea burlada por los intereses de los grandes capitales que se han empeñado en hacer de su propiedad, y de su manipuleo, el concepto democracia.
Decimos esto porque, aunque no parezca una acción concertada, nacida de un quehacer político partidista, la resistencia civil pacífica a la que convocó Andrés Manuel López Obrador camina sin que haga falta el pastor que conduzca a las ovejas, como la tradición lo marcaba.
Los desplegados publicados por las poderosas cadenas Wal-Mart y Sabritas (Pepsico) dan muestra inequívoca de que la gente, en muchos sentidos, decidió hacer suya la causa, es decir, la protesta contra el fraude electoral al que contribuyeron esas empresas, según consta a los miembros de la resistencia civil.
Esos monstruos del capitalismo, aunque no lo dicen, dejan explícito en sus comunicados que la gente, mayoritariamente en la ciudad de México, los ha herido, ha dejado de comprar, ha dejado de acudir a sus llamados de oferta, y los repudia.
Y frente a esa realidad buscan la forma de desligarse de la campaña de calumnia y odio que levantó el Partido Acción Nacional en contra de la opción que les prometía mayor justicia, porque estaban convencidos de la democracia irreal que les vendieron.
Lo mismo sucede ahora con los habitantes de Oaxaca que se han plantado en la ciudad de México. Están cansados, no han cobrado durante cuatro meses sus muy necesarios salarios, por bajos y poco remunerables que sean, y sin embargo, amplían sus horizontes y llaman a una movilización nacional que permita torcer el rumbo que impone ese plan dictatorial de tres décadas que enarbola Calderón.
No será fácil, para nadie, imponer condiciones que permitan someter a la gente a destinos que no les sean favorables. Esa es la lección que nos ha dado Oaxaca. Tal vez, como por ahí se dice, los contrarios a los intereses de las mayorías podrán convencer a quienes tienen el monopolio de la fuerza de que es urgente la represión, pero no habrá, por el momento, oferta más importante para los maestros oaxaqueños que el mantenerse en pie de lucha para salvar su dignidad como pueblo y su legitimidad como movimiento que busca justicia.
Andrés Manuel López Obrador se mantiene como líder único de los movimientos sociales que vienen surgiendo, aunque no diga, aunque no señale, porque es la única referencia que supone la ruptura con ese plan dictatorial que se pretende imponer, por eso el movimiento social que ha generado no necesita de mayores indicadores para seguir por el buen camino.
El boicoteo a las firmas que apoyaron la imposición sigue adelante y demuestra que el hartazgo de la política neoliberal es el germen del cambio que urge, y parece que camina. ¿O, no?